Aprender a escuchar enseñanzas maya-tojolabales
Carlos Lenkersdorf
Es bien sabido que, con el uso del oído estamos llevando a la practica un sentido que corresponde a percibir sonidos, más sin en cambio, es distinto a escuchar; el saber escuchar corresponde a ser parte del otro, permitiendo establecer un dialogo de manera fluida con una relación participativa manejando el contacto con personas, ello nos es referente para establecer acuerdos y postular el manejo de problemáticas, donde escuchar permitirá establecer una solución mutua. El ser humano necesita de la actividad de escuchar y ser escuchado, como individuo logra gran diversidad de planteamientos acorde con su vida, pero ciertamente es dependiente al intercambio de dialogo para buscar mejores fines prospectivos, estableciendo que la comunicación complementa a los sujetos; escuchar tiene finalidades que buscan establecer un bienestar para todos, de igual ende, es claro que se deben respetar todas las ideas; el razonamiento de cada individuo es un sinfín de ideas, buenas y malas, escuchar permite a uno mismo dejar claro que sirve y que no sirve en cuestión propia. Manejando lo previsto en el libro, deja claro como las dos culturas: Occidental y Tojolabal, dejan claro como se percibe el valor de escuchar, puesto que sus posturas sobre esto esmeran en la gran diferencia repercutida frente a su vida social; mientras que de una parte donde escuchar es fundamental para la armonía y el adecuado manejo del dialogo donde las ideas son aceptas y constructivas, de la otra cultura el desinterés por las opiniones de los demás, desorganizan su cultura, dispersando los objetivos, e infiriendo problemáticas sin solución. Existen las jerarquías de diferentes formas, mas sin en cambio no se postulan para reprimir el ser escuchado, cualquier individuo es perceptible y puede dar a conocer lo que quiere, ser escuchado es un valor que se debe respetar. Si no se practica este enfoque de escuchar, muchas veces la solución de los problemas se entornan a otros enfoques, complicando en diversas ocasiones el enfoque que pudo establecerse desde un principio; escuchar es reflexionar la importancia del dialogo, puede utilizarse a corto, mediano y largo plazo, pero de cualquier forma hablar y escuchar concuerdan con finalidades, dejando claro que la humanidad se relaciona mediante una comunicación con propósitos. Hablar por hablar nunca se percibe, siempre se deja claro un enfoque perseguido para la persona que quiere ser escuchada; por ello escuchar es la recepción y aceptación de la información que deje fines para uno mismo. La diversidad de las formas con las que podemos comunicarnos, cumplen sus fines cuando los receptores, lo establecen de forma asertiva, siempre los cometidos, buscaran objetivos, que sin importar el medio, sean comprendidos con la forma como se pretende que sean aceptados. En concreto, escuchar va mas haya de saber lo que el otro quiere, esto debe ser de impacto y colocar los cometidos por los que se indujo el dialogo, para con ello cumplir las metas cometidas por el hablante
No hay comentarios:
Publicar un comentario